MENSAJE SEMANAL
¿SABES CÓMO AMAR A ALGUIEN?
Si no sabes amar es difícil ser amado. Hay unos principios divinos que si los seguimos podrán atraer el amor a nosotros. Para amar a alguien hay que estudiar a esa persona. No se aprende a amar leyendo libros de los que aman, ni en la universidad, ni en las fiestas con los jóvenes, ni mirando películas de Hollywood.
El amor es una cualidad mucho mas profundo que algo que se puede aprender de la cultura popular. Puedes pensar que sabes amar pero segundo en importancia es lograr que aquellos que amas perciban que los amas. Sin aprender cómo transmitir el amor creemos la mentira diabólica que los demás siempre nos rechazan. Es como una profecía que se auto-cumple y trabaja en contra nuestra. Así nos volvemos escépticos, y desilusionados.
Cristo en su propia terminología nos enseñó lo que es el amor, cómo transmitirlo y cómo vivirlo. Él fue totalmente cualificado para hablar del tema. El dijo hablando de sí mismo: “Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos.” (Juan 15:13)
Cristo con esto habla de sacrificio, negarse a sí mismo, habla de nunca separarse o distanciarse, habla de no ofenderse y siempre escuchar, ayudar aún a cuenta propia, habla de acariciar, abrazar, apretar fuerte, unir el alma con el hermano, y mira, no habla de recibir nada a cambio sino poner la vida de uno para otro. Hay multitud de maneras para poner tu vida para otros. Siempre habla de dar pero nunca de recibir. No decía que el sexo, ni amigos, ni dinero ni nada en particular constataba el amor. El dijo; “Dad y se os dará” (Lc.6:38). Es cuando damos que recibimos, no cuando buscamos recibir. Para mi como pastor amar es proteger, guiar, decir la verdad aunque duela (Pv.27:5), dar el hombro para llorar cuando falte, animar, pero por encima de todo dar de uno mismo desinteresadamente para el otro. Hay que saber amar y saber recibirlo con agradecimiento.
¡Para amar a alguien debes estudiar a alguien! Debes interesarte al punto de formar una relación, preguntar cómo va la vida de esa persona, lo que necesita, lo que sufre, siempre perdonando sus faltas y luego salir del área de tu propio confort para hacer gestos de amor en el área de la necesidad que apercibes de esa persona. Recuerda, si quieres ser amado debes dar sin esperar recibir nada a cambio. Es esto que te libra del rechazo del desamor de los demás aunque sean ellos que se distancien. Lógicamente hay que ser precavido y saber que a lo mejor te interpretan como un “interesado,” porque lo único que saben es el interés y no entienden el amor. Por esto cuesta mas tiempo a algunas personas apercibir que realmente los amas. El amor es paciente y manso, todo lo sufre, todo lo espera, es puro, es moral y bíblico, es bello, ¡es de Dios! Estudia como amar a la persona en su punto de necesidad como Cristo hace a nosotros. Si aprendes a amar serás amado, tarde o temprano! Vale la pena pedir a Dios, “¡Señor, enséñame a amar!” ¡Mucho cariño!
Esteban Horning
